miércoles, 19 de junio de 2013

Apuntando a las 60 imágenes por segundo

http://www.thesixthaxis.com/2013/06/18/driveclub-will-support-all-ps4-wheels-studio-aiming-at-60fps/:

En el mundo de los videojuegos hay dos factores que definen la base de la calidad: la resolución y la tasa de refresco. Hoy toca hablar de ésta última en vista a las declaraciones que han hecho desde Evolution sobre su próximo juego de carreras para PS4, Drive Club. En sus declaraciones apuntan a que están intentando conseguir 60 imágenes por segundo, pero que no prometen nada porque no saben si van a poder. Eso sí, garantizan que la resolución será de 1080p.

Pero vamos a empezar por la base: para que una consola (o PC) pueda mostrar un videojuego en pantalla, tiene que renderizar una imagen, que es lo que estamos viendo. En pocas palabras, tiene que crear una malla tridimensional, aplicar las texturas necesarias sobre ella y añadir una serie de filtros que rematen el aspecto. Luego aún hay que calcular las físicas, inteligencias artificiales y demás, pero vamos a quedarnos con la primera parte. Cuanta más resolución queremos a la hora de renderizar la imagen, más recursos necesitamos, cuantas más veces queremos renderizar la imagen en un segundo, más recursos necesitamos. Cuanto más de ambas, mejor se verá el juego, pero los recursos necesarios no se suman, se multiplican.

Al final, si estamos programando un juego, todo es cuestión de cuantos recursos disponemos y cómo decidimos repartirlos. Eso es precisamente con lo que están peleando los chicos de Evolution. Cuanta más resolución, más nítido se ve la imagen, cuantas más veces se renderiza la imagen en un segundo, más fluida va la acción. Por lo general, el número de veces que se renderiza una imagen en un segundo se llama "FPS" o Frames Per Second, y las desarrolladoras suelen intentar que nunca baje de 30, ya que de lo contrario es cuando vemos tirones.

En la actual generación, debido a las limitaciones técnicas de la misma, se suele apuntar por una resolución de 1280x720 y 30 fps. Para PS4, Sony quiere subir el listón hasta los 1920x1080 y 60 fps, pero el procesador APU que lleva va a poner las cosas un poco difíciles, ya que va muy justo para juegos que lleven mucha carga gráfica. Por eso un título puntero como Drive Club puede tener problemas para alcanzar esa meta. La resolución está garantizada, o eso dicen sus creadores, pero los fps no. Ahora mismo nos dicen que los fps están fijados en 30 pero que están intentando llegar a 60. ¿Lo conseguirán? Ojalá.

¿Y por qué ojalá? Porque en un juego de carreras es donde más se agradece tener fluidez en la imagen. Nos movemos a altas velocidades donde el aumento de la fluidez es mucho más apreciable, además de que nos permite ganar unas décimas a la hora de reaccionar, algo que conduciendo es de vital importancia. Algunos incluso prefieren rebajar la resolución o la calidad gráfica para poder subir la tasa de imágenes por segundo. Yo creo que deben esforzarse para intentar encontrar un equilibrio, aunque sea rebajando un poco el acabado general del juego. En cualquier caso, veremos qué ocurre de aquí a que salga la consola. Tiempo tienen... pero tampoco mucho.