miércoles, 8 de enero de 2014

Sony presenta PlayStation Now

Uno podría pensar por el título que Sony ha presentado la sucesora de PlayStation Vita. Pero no. PlayStation Now no es una consola, es un servicio. Uno que viene para intentar revolucionar la industria del videojuego, para intentar emocionarnos, para sacarnos un "wow". Ayer Kaz Hirai lo definía en japonés como "Kando" durante la presentación que hizo en el CES. Kando es una palabra japonesa que expresa sentimientos de profunda emoción y que sirve a Sony para definir la línea que quieren seguir. PlayStation Now es parte de esa línea.

Pero vamos al grano, porque a pesar de que Kaz Hirai intentó durante más de media hora impresionarnos a través de un lenguaje muy emotivo, lo que realmente nos interesa es lo que dijo Andrew House en los 5 minutos que estuvo en el escenario. Básicamente dijo dos cosas: que PlayStatoin 4 había vendido 4,2 millones de consolas a 28 de diciembre y que Gaikai ahora se llama PlayStation Now.

Respecto a la primera, ahí sí que podemos decir "Wow". Estamos hablando de 6 semanas en Norteamérica y 4 semanas en Europa. Sin haber salido en Japón. Totalmente bestial, sobre todo teniendo en cuenta que dijo vendidas a consumidores y no distribuidas a tiendas. Hace unos meses tenían la estimación de llegar a finales de año con 3 millones vendidos y lo han superado ámpliamente. Y estoy seguro de que si hubiera habido más consolas para vender, también se habrían vendido porque la máquina está volando en todas partes. Las que llegan a las tiendas, por lo general, salen en muy poco tiempo.

Respecto a la segunda, tal vez pueda ser un Wow pero se lo tendrá que ganar. De momento la idea es poder jugar a cualquier juego de la marca PlayStation (excepto PSP, Vita y PS4) en cualquier dispositivo Sony. Es decir, que podremos jugar a cualquier juego de PS1, PS2 o PS3 en nuestra tablet, teléfono o tele. ¿Cómo? Pues con el poder de la nube, que está muy de moda últimamente. El juego se ejecuta en un servidor remoto y nos envía la señal de vídeo ya procesada por Internet. A su vez, nosotros enviamos las pulsaciones de los botones.

Sobre el papel está muy bien, pues elimina la necesidad de tener una máquina que procese los juegos. En la práctica cuenta con dos inconvenientes: el ancho de banda y el lag. El ancho de banda tiene que ser amplio para recibir la señal de vídeo con la máxima calidad posible. Preveo entre 5 y 10 mb/s necesarios para poder tener buena calidad de imagen. El otro problema es el lag, pues si hay mucha distancia entre el servidor que ejecuta el juego y nosotros, la señal tarda en viajar y se produce un retardo entre que pulsamos el botón en el mando y vemos el resultado en la pantalla.

Si resolvemos estos dos problemas, la idea de poder jugar a The Last of Us en mi móvil, en cualquier parte, con un Dual Shock enlazado por Bluetooth, me parece realmente tentadora. Pero sinceramente, este servicio no va a ser para mí, ni para cualquiera que ya tenga una consola en su casa. Eso no quiere decir que no le podamos sacar partido, pero creo que está pensado sobre todo para la gente que habitualmente no se compra una consola. Es una forma de llegar a más público, a uno que juega en móviles porque ya tienen el aparato y no les cuesta nada (o muy poco). De momento han anunciado que se podrá pagar por juego o por suscripción, pero no aún no han especificado más.

De todas formas esto aún está empezando y habrá que ver cómo funciona y como evoluciona con el tiempo. De momento a finales de enero van a empezar con las primeras pruebas a puerta cerrada en Estados Unidos. Luego en verano, si todo va bien, llegará el servicio en abierto para dicho país. A Europa llegará el año que viene, en 2015, o al menos eso fue lo que se dijo hace unos meses, porque ayer sólo se mencionó el mercado norteamericano. Lo que es seguro es que nos va a tocar esperar.

Andrew House en el momento de presentar PlayStation Now.